Huellas de creación: Archivos de Compañías de Teatro en contexto de pandemia

Escrito por Constanza

24 abril 2020

Hace unas semanas como Colectivo Arde dimos inicio a un nuevo proyecto que renueva nuestras energías en este sensible contexto: “Huellas de Creación: archivos de procesos creativos de Compañías Teatrales chilenas contemporáneas”. El proyecto permitirá la creación de nuevas galerías de archivo dedicadas a la valoración y visibilización de los procesos de creación de ocho compañías en ejercicio que abarcan distintos territorios de Chile: Teatro Reconstrucción (Concepción), Teatro Puerto (La Serena), Teatro Container (Valparaíso), y Antimétodo, La Laura Palmer, Colectivo Zoológico, Teatro Los Barbudos y la Niña Horrible (Santiago). Por medio de una metodología de archivo nos dedicaremos a recopilar, analizar y exhibir los modos de producción, búsquedas artísticas y propuestas estéticas de estos grupos, con el fin de aportar a la reflexión de las artes escénicas y los estudios teatrales en nuestro país. En las galerías de las compañías se podrá acceder a entrevistas realizadas a sus integrantes, documentos de sus procesos creativos (bocetos, fotografías, afiches, bitácoras, cuadernos de registro, entre otros), artículos y otros contenidos que den cuenta de sus metodologías de creación y caminos recorridos, en una curatoría conjunta entre el equipo de nuestro colectivo y las propias compañías.  

Semanas antes de la crisis sanitaria estábamos realizando nuestras reuniones vía videoconferencia porque hace más o menos un año nos encontramos repartidas/os en distintos puntos del globlo: Santiago, Valdivia y Berlín. A mediados de marzo teníamos presupuestado reuniones presenciales para celebrar el inicio de “Huellas de creación”, ya que coincidiríamos en Santiago por diversas razones, entre ellas nuestro encuentro. Como todos/as, estamos enfrentando este momento día a día, generando estrategias que nos permitan avanzar en las actividades posibles de realizar durante estos meses y mejorando nuestras dinámicas virtuales a través de herramientas tecnológicas que ayuden a coordinarnos y sentirnos de alguna manera conectados/as.  

Nos encontramos atravesando un momento muy complejo a nivel global, que en el caso del sector de las artes y la cultura ha agudizado la situación de precarización laboral que antecede a la irrupción de la pandemia. Las medidas de resguardo que se han tomado ante el Covid 19 impiden el normal funcionamiento de las salas y espacios dedicados a las artes vivas, detienen las etapas de la creación que requieren un tiempo presente compartido, y es que, tal como recuerda Dubatti, las artes escénicas se definen como un arte del convivio, cuyo acontecer es siempre una relación y puesta en movimiento de afectos, sentidos, imágenes y presencias. Desde Arde quisiéramos ofrecer la realización de este proyecto como un apoyo que ayude a sostener a las personas y grupos que conforman las artes escénicas, y como un gesto ético y político que contribuya a contrarrestar, en parte, la invisibilización de las artes como un campo de trabajo complejo y especializado.

Las reacciones en contra de la medida de apoyo anunciada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en respuesta a la situación de precarización laboral que aqueja a los y las trabajadoras del sector demuestran que gran parte de la sociedad ignora que las artes, al igual que otros sistemas sociales, se constituyen como un campo de trabajo que requiere técnicas, oficios, generación y aplicación de conocimientos diversos para su desarrollo. Las sociólogas Camila Van Diest y Fernanda Carvajal publicaron el 2009 su libro Nomadismos y Ensamblajes que vale la pena revisar para comprender cómo es que el teatro y la compañía teatral como unidad particular supone diversos dominios y actividades que lo caracterizan como un ámbito más amplio que la producción exclusiva de obras. Recientemente, los artículos publicados en el diario El Mostrador por Bárbara Negrón, directora del Observatorio de Políticas Culturales, y María José Cifuentes, directora de Nave, entregan datos objetivos y plantean reflexiones fundamentadas respecto a la situación adversa de artistas, gestores y productores, ante la llegada del Covid 19. Asimismo, sus interpelaciones vuelven a poner en la palestra cuestiones pendientes respecto a las políticas de estado en relación a las artes y cultura; el arte como derecho de las personas y no solo como un bien de consumo, y los problemas que acarrea en el sector cultural un Estado subsidiario como el nuestro. Por otra parte, Negrón y Cifuentes nos interpelan respecto al rol social de las artes en la actual crisis; mientras nos hemos visto aisladas/os, confinadas/os en nuestras casas, la mayoría de las personas encontramos en las artes, mediadas por la tecnología, un espacio de contacto sensible, imaginación y libertad que nos permite sostener el cotidiano:  “Hoy más que nunca, encerrados en nuestras casas que nos nutrimos de arte, por qué este fortalece el espíritu y es parte de la esencia de lo que nos hace ser humanos”, declara Cifuentes.

En definitiva, en este escenario incierto y desestabilizador, como colectivo Arde quisiéramos contribuir por medio de este proyecto al conocimiento y valoración de las prácticas, procedimientos y modos de creación y producción que despliegan las ocho compañías que participan del proyecto. “Huellas de creación” nos permitirá seguir promoviendo la creación de archivos de artistas contemporáneos como una forma de afianzar comunidades de aprendizaje y de resguardar memorias colectivas, como una estrategia para favorecer la democratización y el acceso a la información, para así ampliar los imaginarios y referentes sobre los procesos de creación artística. Agradecemos a las compañías que son parte del proyecto y celebramos su inicio de manera virtual, esperando que pronto podamos encontrarnos cuerpo a cuerpo.

*Imagen inicial: Conversaciones sobre el futuro (2012), Colectivo Zoológico. Fotografía: Ricardo General.