Plano de iluminación de la obra Yo maté a Pinochet. En este se señala el número y tipo de focos a utilizar, además de algunas consideraciones particulares que se deben tener en el montaje de los mismos.
Plano de iluminación de El País Sin Duelo, diseñado por Ricardo Romero, en el que se señala la cantidad y tipo de luces a utilizar, además de la manera en que se distribuyen en el escenario.
Pauta para guiar conversatorios post-función de la obra El País sin Duelo en el teatro de la Universidad Mayor. Invitadas a los conversatorios: Kena Lorenzini, Nona Fernández, Adriana Goñi, Lorena Salazar,Maritza Farías, Pía Barros, Beatriz Bataszew.
Compilado de citas que se usaron para la dramaturgia de la obra El País Sin Duelo, pertenecientes a diversos textos y películas. También se presentan algunos apuntes en torno a la obra.
Grabación de audio sobre texto "Un objeto ausente", parte de la obra El País Sin Duelo, para diseño sonoro de la obra. Voz de la actriz Tamara Ferreira
Fotografías de Ricardo Romero sobre funciones de Yo maté a Pinochet en Estación Mapocho y Teatro La Memoria. En ella se encuentra Cristian Flores en escena, a la derecha del escenario, y una bicicleta con objetos a su alrededor, al lado izquierdo del mismo.
Composición fotográfica con materiales del proceso de escritura de Cristian Flores para la trilogía Justicia, Utopías y Militancias (Yo maté a Pinochet, El País Sin Duelo y El Hombre que Devoraba a las Palomas). Fotos creadas para la revista francesa Chroniques
Escena de Al Pacino en la que aparece José Ignacio De Vries. El performer se desdobla en escena a través de la operación del espejo. El ejercicio es "hacer aparecer a otro, qué otros cuerpos pueden aparecer, qué otras voces", comenta sobre esta imagen Nicole Sazo en entrevista. El performer utiliza un espejo de acrílico en escena. Función de la obra en el Centro Cultural Matucana 100.
En escena Diana Carvajal sostiene un gran espejo que oculta su cabeza. En entrevista a Arde, Ana Luz Ormazábal, comenta que la idea detrás de esta escena es evidenciar el mecanismo de cercenamiento del cine comercial patriarcal al cuerpo, especialmente femenino. Se realiza un juego con el espejo, una división de el adentro y fuera de campo de la visión de los y las espectadoras. Con este mismo mecanismo la performer hace aparecer otra imagen, otra corporalidad en escena, cercana a lo monstruoso. Fotografía tomada en la Sala Patricio Bunster, Matucana 100.